jueves, 2 de septiembre de 2010

BARROCO


El Barroco realmente expresó nuevos valores; en literatura es abundante el uso de la metáfora y la alegoría. Representa un estado de ánimo diferente, más cerca del romanticismo que del renacimiento, aun cuando es un movimiento que nace al mismo tiempo que este último en algunos países.

El dolor psicológico del hombre, en busca de anclajes sólidos, se puede encontrar en el arte barroco en general. El virtuosismo fue investigado por los artistas de esta época junto con el realismo. La fantasía y la imaginación fueron evocados en el espectador, en el lector, en el oyente. Todo fue enfocado alrededor del Hombre individual, como una relación directa entre el artista y su cliente. El arte se hace entonces menos distante de las personas, solucionando el vacío cultural que solía guardar.

Cada una de las Bellas Artes tiene representantes en este movimiento cultural:

·En música sobresalen Antonio Vivaldi, Johann Sebastian Bach y Georg Friedrich Händel

·En literatura española se encuentran Luis de Góngora y Francisco de Quevedo y Villegas. En la literatura en español americano destaca principalmente Sor Juana Inés de la Cruz.

·En pintura italiana están Pietro da Cortona, Caravaggio, y los Carracci

·En la escultura italiana el exponente más célebre del barroco es Bernini. En la escultura mexicana, destacó Jerónimo de Balbás.

·En la arquitectura Bernini y Borromini.

REALISMO PICTORICO

El Realismo pictórico, es un movimiento que intenta plasmar objetivamente la realidad. Se extiende a todos los campos de la creación humana aunque tuvo una importancia especial en la literatura. En el caso concreto de las artes plásticas, el realismo consigue la máxima expresión en Francia, casi exactamente, en la mitad del siglo XIX.

El realismo es un término confuso y de muy difícil definición en lo que respecta a las artes plásticas; en general, sólo alude a una cierta actitud del artista frente a la realidad, en la que la plasmación de ésta no tiene que ser necesariamente copia o imitación, aunque sí ajustarse a una cierta visión generalizada.
El objetivo del Realismo era conseguir representar el mundo del momento de una manera verídica, objetiva e imparcial. Por lo tanto, el Realismo no puede idealizar. El manifiesto se basaba en lo siguiente:

·La única fuente de inspiración en el arte es la realidad.

·No admite ningún tipo de belleza preconcebida. La única belleza válida es la que suministra la realidad, y el artista lo que debe hacer es reproducir esta realidad sin embellecerla.

·Cada ser u objeto tiene su belleza peculiar, que es la que debe descubrir el artista.

PINTURA REALISTA


En las décadas centrales del S. XIX, el Romanticismo y su idealización de la historia, de la sociedad y sobre todo de la naturaleza, cuyo tratamiento era un motivo de evasión, deja paso a una corriente que se interesa por la realidad.

El realismo surge después de la revolución francesa de 1848. El desencanto por los fracasos revolucionarios hace que el arte abandone los temas políticos y se concentre en temas sociales. La industrialización determinó la desaparición del artesanado y la formación de una numerosa población obrera acumulada en los centros urbanos. Con ello, las condiciones de vida económica y social sufren una alteración profundísima, que se refleja en las ideologías. Los artistas toman conciencia de los terribles problemas sociales como el trabajo de niños y mujeres, los horarios excesivos, las viviendas insalubres y consideran que deben denunciar estas lacras.

Mientras Augusto Comte elaboraba la filosofía del Positivismo, quien estima que la única fuente de conocimiento es la observación y la experiencia, tenían lugar una serie de descubrimientos científicos que fomentaron la formulación de una doctrina optimista, la del progreso social. En vez de soñar con la mejoría de la vida, hay que especular partiendo de la realidad. El hombre es representado en sus tareas normales y el tema de la fatiga se convierte en motivo de inspiración.

EL "REALISMO HEROICO"


Aunque hay un cierto uso de ese término, no es muy evidente la determinación de un genérico arte facista que compartiera características comunes al arte desarrollado en los países donde el fascismo se desarrolló en los años treinta y cuarenta del siglo XX.

Por otro lado, el arte nazi mantuvo una paradójica similaridad con el estilo artístico propagandístico soviético denominado realismo socialista (opción consciente de Stalin por un gusto artístico de fácil asimilación por el pueblo, sin complicaciones intelectuales y con una cierta similitud con el kitsch).

La coincidencia llega hasta tal punto que el término realismo heroico se ha usado algunas veces para describir ambos. No obstante, el periodo incial de la revolución soviética (desde 1917) significó un florecimiento de las vanguardias estéticas (especialmente del constructivismo).

De un modo similar, la Italia fascista (desde los años veinte) mantuvo una estrecha relación con el vanguardismo (especialmente el futurismo y el racionalismo arquitectónico, con proyectos tan atrevidos como la EUR), aunque sí se realizaron programas artísticos (escultóricos y cinematográficos) similares al realismo heroico o al menos compartiendo sus valores estético-propagandísticos.

En la España de Franco posterior a la Guerra Civil, se impuso una estética imperial y tradicionalista que reproducía formas herrerianas (Ministerio del Aire de Madrid, Universidad Laboral de Gijón, Valle de los Caídos), y que se suele vincular política o ideológicamente a cualquiera de las familias del franquismo (especialmente al nacionalcatolicismo y al falangismo, aunque también a monárquicos -carlistas y juanistas- y militares); aunque algunas manifestaciones pudieron asemejarse a los modelos nazi y fascista (Arco de la Victoria o el Edificio de los Sindicatos, ambos en Madrid).

REALISMO ROMANTICO

El Arte del Tercer Reich o Arte nazi, el arte aprobado oficialmente y producido en la Alemania nazi entre 1933 y 1945, se caracterizó por un estilo de realismo romántico basado en modelos del arte clásico. Mientras se prohibían los estilos propios del arte moderno o arte contemporáneo, denigrados bajo la calificación de arte degenerado, los nazis promovían pintura y escultura que se ajustara estrictamente al gusto tradicional y que exaltaran los valores de sangre y suelo (pureza racial -mito ario-, militarismo y obediencia). Otros temas populares eran la representación de tipos populares (volk) trabajando en el campo, la vuelta a las virtudes simples del heimat (amor a la patria), las virtudes de la lucha nacional-socialista y la loa a las actividades consideradas propias de la mujer en los espacios a los que tradicionalmente se la restringía (Kinder, Küche, Kirche, niños, cocina e iglesia).

De forma similar, se esperaba de la música que se ajustara a los cánones de la tonalidad y se librara de la influencia del jazz; con ese propósito se censuraban discos y películas.

Entre los artistas principales que se ajustaron al modelo de arte nazi estuvieron los escultores Josef Thorak y Arno Breker, y los pintores Werner Peiner, Adolf Wissel y Conrad Hommel.

Las características propias del arte cinematográfico hacen difícil su comparación con este movimiento plástico, pero es muy clara la identificación con el ideario nazi y el aprecio del propio Hitler a los documentales rodados por Leni Riefenstahl, especialmente El triunfo de la voluntad (congreso de Núremberg de 1934) y Olimpia (Juegos Olímpicos de Berlín de 1936).

EL REALISMO LITERARIO

El Realismo literario es una corriente inventada por el escritor y contertulio francés Jules Champfleury (1821-1889), quien por primera vez definió su arte como realista. El realismo literario se halla inscrito de un movimiento más amplio que afecta también a las artes plásticas, al cine (Neorrealismo), a la fotografía (que surge con el siglo XIX), y a la filosofía de la ciencia (Karl Popper y Mario Bunge). Las obras realistas pretenden testimoniar documentalmente la sociedad de la época y los ambientes más cercanos al escritor, en oposición a la estética del Romanticismo, que se complacía en ambientaciones exóticas y personajes poco corrientes y extravagantes. La estética del Realismo, fascinada por los avances de la ciencia, intenta hacer de la literatura un documento que nos pueda servir de testimonio sobre la sociedad de su época, a la manera de la recién nacida fotografía. Por ello describe todo lo cotidiano y típico y prefiere los personajes vulgares y corrientes, de los que toma buena nota a través de cuadernos de observación, a los personajes extravagantes o insólitos típicos del anterior Romanticismo. Esta estética propugna a su vez una ética, una moral fundamentada en la moderación y síntesis de cualquier contradicción, la objetividad y el materialismo.

En cuanto a los procedimientos literarios del Realismo, son característicos el abuso de la descripción detallada y prolija, enumeraciones y sustantivos concretos; el uso del párrafo largo y complejo provisto de abundante subordinación, la reproducción casi magnetofónica del habla popular, tal cual se pronunciaba y sin corrección alguna que pretenda idealizarla, y el uso de un estilo poco caracterizado, un lenguaje "invisible" que exprese personajes, hechos y situaciones objetivamente sin llamar la atención sobre el escritor.

Los rasgos fundamentales del Realismo son los siguientes:

·Procura mostrar en las obras una reproducción fiel y exacta de la realidad.

·Hace un uso minucioso de la descripción, para mostrar perfiles exactos de los temas, personajes, situaciones e incluso lugares; lo cotidiano y no lo exótico es el tema central, exponiendo problemas políticos, humanos y sociales.

·Rechaza el sentimentalismo, muestra al ser humano objetivamente pues da toques de una realidad dura.

·El lenguaje utilizado en las obras es coloquial y crítico, ya que expresa el habla común y corriente.

·Así como rechaza lo sentimental, de igual forma lo espiritual, dando como resultados toques individualistas.

·Las obras muestran una relación mediata entre las personas y su entorno económico y social, del cual son exponente; la historia muestra a los personajes como testimonio de una época, una clase social, un oficio, etc.

·Temas relacionados con los problemas de la existencia humana.

·El autor analiza, reproduce y denuncia los males que aquejan a su sociedad.

·Transmite ideas de la forma más verídica y objetiva posible.